Se detecta baja reserva ovárica en una mujer cuando sus ovarios, en cada ciclo, generan un menor número de óvulos de los que podría generar en función de su edad. Hace referencia a la cantidad, y no a la cantidad de óvulos disponibles.
Se calcula analizando los valores de la hormona antimülleriana (AMH) y el recuento de folículos antrales.
La causa más frecuente es la edad, puesto que la cantidad de óvulos se va agotando a medida que se van cumpliendo años, y normalmente lo hace de forma más acentuada a partir de los 35-38 años.
Otras causas podrían ser insuficiencia ovárica prematura, endometriosis, enfermedades autoinmunes, infecciones crónicas, tratamientos anticancerígenos como quimioterapia o radioterapia, intervenciones quirúrgicas en los ovarios, contaminación ambiental o hábitos de vida poco saludables.
