El cultivo de embriones es el proceso en el cual los embriones se desarrollan en un entorno controlado, como es un laboratorio, antes de ser transferidos.
El tiempo que permanecen los embriones en cultivo puede variar, contando como día 0 el mismo día de la punción ovárica, donde se extraen los ovocitos para su fecundación.
El día 1 es el día posterior a la punción, y es cuando se valora si se ha fecundado correctamente. En este momento los embriones reciben el nombre de cigotos.
En el día 2 los embriones ya han realizado las primeras divisiones y tienen 2-4 células, también conocidas con el nombre de blastómeras.
En el día 3 los embriones tienen unas 6-8 blastómeras, y ya empiezan a expresar sus propios genes.
En el día 4 el embrión se encuentra en estadio de mórula y se compacta.
En los días 5 y 6 el embrión alcanza el estadio de blastocisto. Los embriones que llegan a esta etapa con buenas características morfológicas tienen mayor probabilidad de implantar. Esto es importante porque permite seleccionar los embriones más viables y de mejor calidad, aumentando las posibilidades de un embarazo exitoso.
