Es una proliferación excesiva de las células que componen el endometrio. En general, esta alteración endometrial se produce por un desequilibrio hormonal entre los valores de estrógenos y los de progesterona.
El signo más destacado que hace sospechar de una posible hiperplasia endometrial es un sangrado vaginal anormal.
Existen cuatro tipos:
- Atípica simple
- Atípica compleja
- No atípica simple
- No atípica compleja
Se diagnostica a través de ecografía, biopsia endometrial o histeroscopia.
