El test ALICE, cuyo nombre proviene del inglés Analysis of Infectious Chronic Endometritis, es una prueba molecular utilizada para diagnosticar la endometritis crónica, una condición marcada por la inflamación del tejido endometrial. 

La prueba ALICE detecta la presencia y cantidad de bacterias asociadas con la endometritis, así como otras bacterias vinculadas a enfermedades de transmisión sexual (ETS).