El test EMMA (Endometrial Microbiome Metagenomic Analysis) evalúa el microbioma endometrial para determinar el tipo y cantidad de microorganismos presentes en el útero. Este análisis ayuda a establecer si la cavidad uterina es propicia para la implantación embrionaria y, por ende, para el embarazo. Si el test revela un bajo porcentaje de Lactobacillus (bacterias saludables), es probable que se recomienden probióticos. Además, identifica bacterias patógenas que podrían causar problemas en la mujer.
