El test de receptividad endometrial, también conocido como Test ERA, es un examen molecular que evalúa la ventana de implantación y, con ella, el estado de receptividad del endometrio. La ventana de implantación es el periodo en el que el endometrio está receptivo, comenzando generalmente entre 5 y 7 días después de la ovulación. La receptividad endometrial es la capacidad del endometrio para interactuar con el embrión y permitir la implantación. 

El test ERA se realiza mediante una biopsia endometrial en el momento teórico de inicio de la ventana de implantación, ya sea en ciclo natural o sustituido con medicación. Esta biopsia se analiza para identificar los genes cruciales para la receptividad. Los resultados del test pueden ser receptivos o no receptivos, determinando si el endometrio está listo para la transferencia embrionaria en ese ciclo. En caso de ser receptivo, se planifica la transferencia embrionaria en el siguiente ciclo, mientras que si es no receptivo, se repite la prueba en otro momento del ciclo para determinar cuando el endometrio es receptivo y aumentar o disminuir los días de medicación en caso de ser ciclo sustituido..

El test ERA disminuye la posibilidad de fallo de implantación en tratamientos de fecundación in vitro (FIV), por lo que está recomendado especialmente en casos de fallos de implantación, incluso cuando los embriones son de buena calidad.