La testosterona, una hormona sexual masculina, desempeña un papel crucial en el desarrollo de los genitales y la aparición de características sexuales secundarias en los hombres. Este esteroide anabólico se produce principalmente en los testículos, aunque las glándulas suprarrenales también liberan una pequeña cantidad. Aunque la testosterona es conocida como la hormona androgénica por excelencia, las mujeres también la producen en menor medida en los ovarios y las glándulas suprarrenales, lo que está relacionado con el aumento del deseo sexual femenino.
Producción y Formación:
La testosterona, derivada del colesterol, forma parte del grupo de hormonas llamadas andrógenos. Otras hormonas en este grupo incluyen DHEAS, DHEA, androstenediona y DHT. La formación de testosterona se produce principalmente en los testículos en hombres (95%) y en las células de la teca de los ovarios y las glándulas suprarrenales en mujeres.
Funciones de la Testosterona:
En los Hombres:
- Promueve el desarrollo de genitales, caracteres sexuales secundarios y características fenotípicas masculinas.
- Estimula la producción de espermatozoides y la maduración para el desarrollo de la fertilidad masculina.
- Desarrolla el crecimiento óseo, previene la osteoporosis y promueve el aumento de masa muscular.
- Incrementa la libido o deseo sexual.
En las Mujeres:
- Mantiene la función ovárica, el metabolismo óseo, la función cognitiva y la función sexual.
- Importante para el desarrollo folicular y la respuesta ovárica.
Valores y Niveles:
Los niveles normales de testosterona varían significativamente entre hombres y mujeres. Un hombre adulto produce aproximadamente 20 veces más testosterona que una mujer adulta. Los valores normales son:
- Hombres: 300-1,000 ng/dL.
- Mujeres: 15-70 ng/dL.
Niveles Bajos de Testosterona:
La deficiencia de testosterona en hombres puede tener diversas consecuencias, como dificultad para mantener la erección, falta de deseo sexual, baja producción de espermatozoides, pérdida de masa muscular, acumulación de grasa y más.
Fármacos con Testosterona:
Existen diversos medicamentos que administran testosterona de forma exógena, como geles, parches, inyecciones e implantes. La elección del método de administración depende del déficit específico y las características del paciente.
Es esencial destacar que la administración artificial de testosterona puede tener efectos secundarios, como el aumento de las mamas, retención de líquidos y crecimiento de la próstata, siendo este último el riesgo más significativo.
