Se trata del proceso final de ambas técnicas de fecundación in vitro, tanto la convencional como la ICSI. El objetivo de esta técnica es que los embriones transferidos consigan implantar en el útero y dar lugar a un embarazo evolutivo.
La transferencia de los embriones al útero materno se puede llevar a cabo el tercer o el quinto día de desarrollo embrionario. Esto se decide en función del tipo de infertilidad que tenga la pareja, del número de óvulos fecundados y de la evolución de los embriones en ciclos previos de FIV. Actualmente, la tendencia es transferir un solo embrión en estadio de blastocisto (quinto día de desarrollo embrionario) con el fin de evitar los embarazos múltiples. Además, la probabilidad de implantación es mayor.
Es posible que sea necesario prescribir progesterona a la mujer después de la punción folicular. Su función es preparar el endometrio para mejorar la receptividad endometrial y la implantación del embrión.
Una vez se ha decidido si se van a transferir uno o dos embriones, se seleccionan los de mayor calidad y se depositan en un catéter muy fino que se introducirá vía vaginal hasta el útero.
Tipos de transferencia:
- En fresco: se realiza en el mismo ciclo de creación de embriones.
- Diferida: se transfieren embriones congelados en ciclos posteriores. La transferencia en diferido se utiliza cuando no se puede transferir en el mismo ciclo en el que se ha hecho la punción, por ejemplo, en caso de hiperestimulación ovárica.
Proceso:
- Colocación de un espéculo
- Limpieza de la vagina y el cérvix.
- Carga de embriones en una cánula.
- Introducción del catéter por la vagina, atravesando el cérvix para llegar al útero
- Depósito de embriones.
- Retirada cuidadosa de la cánula.
- Verificar que el embrión no se ha quedado en el catéter.
Este proceso dura minutos, sin sedación. La paciente puede sentir una ligera molestia. Tras la transferencia, se recomienda reposo de 20-30 minutos. Luego, la mujer puede regresar a casa evitando esfuerzos físicos hasta la prueba de embarazo 12-15 días después.
A partir del momento de la transferencia embrionaria, empieza el periodo de la betaespera hasta que la mujer pueda hacerse la prueba de embarazo pasados unos 9 a 15 días.
Medicación:
Dependiendo si la transferencia se realiza en ciclo natural o artificial, e utiliza medicación o no.
- En ciclo natural: no se administra medicación hormonal pues las propias hormonas producidas por la paciente durante su ciclo menstrual se encargan de preparar el endometrio.
- En ciclo artificial: se administran estrógenos y progesterona para preparar el endometrio.
Consejos y recomendaciones:
Se aconseja acudir con la vejiga llena, relajarse durante el procedimiento y evitar perfumes, cremas y esmalte de uñas. No es necesario estar en ayunas.
Posteriormente, se recomienda reposo en la clínica, vida normal sin esfuerzos excesivos, evitar baños de inmersión, beber agua y abstenerse de relaciones sexuales hasta la prueba de embarazo.
Cancelar la transferencia embrionaria:
En ocasiones, la transferencia embrionaria se cancela debido a la falta de desarrollo embrionario o a la falta de preparación del endometrio. En casos de ausencia de embriones, se inicia un nuevo ciclo de FIV. Si la cancelación es por el estado no receptivo del endometrio, los embriones se congelan y se transfieren en otro ciclo, conocido como transferencia diferida.
Calidad y procedencia de los embriones:
La calidad de los embriones influye en su potencial de implantación. Se clasifican en categorías A, B, C y D según su calidad, siendo A la más alta y D la más baja. Los embriones de buena calidad, especialmente si provienen de óvulos de donante, tienen mayor probabilidad de implantar.
Número de embriones a transferir:
La ley en España permite transferir hasta 3 embriones, pero la práctica común es recomendar uno o dos para reducir riesgos de embarazo múltiple. La decisión se basa en varios factores, como la edad de la paciente, calidad de gametos, embriones, causa de infertilidad, resultados previos y preferencia de la paciente.
Destino de los Embriones no transferidos:
Los embriones no transferidos, de buena calidad, se vitrifican para conservarlos. Pueden ser utilizados en transferencias diferidas o congelados.
Si la paciente desea otro hijo, se administra medicación para preparar el endometrio y se realiza la transferencia. Si no se desean más descendientes, los embriones pueden donarse o conservarse en nitrógeno líquido hasta que finalice la edad reproductiva de la mujer.
Precio de la transferencia de embriones congelados:
Cuando se realiza una transferencia de embriones congelados, el costo es menor, oscilando entre 600 y 2,000€ dependiendo del centro.
La medicación hormonal para preparar el endometrio no suele estar incluida y puede costar entre 200 y 400 euros, además de variar según la dosis necesaria. En la Seguridad Social, la medicación no está incluida en el tratamiento de FIV, aunque tiene un coste muy reducido ya que esta subvencionada.
