
La endometriosis es una enfermedad crónica en la que parte del endometrio comienza a crecer fuera. Al no tener una vía de salida, la sangre se acumula y causa inflamación, dolor y cicatrices (adherencias). Esta suele afectar a los ovarios, las trompas de Falopio y la superficie exterior de otros órganos pélvico y sus síntomas son muy diversos; Dolor menstrual intenso, dolor pélvico, sangrado abundante, fatiga y problemas de fertilidad ya que es difícil que un embrión se implante en ese ambiente.
La ciencia cada día avanza buscando cómo diagnosticar los casos de endometriosis. Actualmente se encuentran estudios para detectarla con pruebas que no sean invasivas.
Hoy en día las pruebas que se usan son:
- Historial médico: El médico evalúa los síntomas, como dolor menstrual muy intenso (dismenorrea), dolor durante las relaciones sexuales o problemas de fertilidad.
- Examen pélvico: El especialista palpa la zona para detectar posibles quistes, cicatrices o nódulos dolorosos.
- Ecografía transvaginal: Permite identificar quistes ováricos específicos de la endometriosis (llamados endometriomas) y observar el estado de los órganos pélvicos.
- Resonancia magnética pélvica: Se usa para obtener detalles más precisos en casos de endometriosis profunda que afecta a otros tejidos u órganos vecinos.
- Laparoscopia: Es una cirugía mínimamente invasiva que se realiza con anestesia. Permite al cirujano ver directamente las lesiones.
- Biopsia: En la que el cirujano toma una muestra para comprobar si existe o no.
Esto no siempre es rápido, ya que a menudo se confunden los síntomas o incluso algunos médicos no le dan importancia por lo que el diagnóstico tarda años en llegar, la media se sitúa en nueve años, cuando las pacientes ya están desesperadas.
En Reino Unido van a comenzar a usar dos nuevas técnicas no invasivas llamadas Endotest y Endosure.
Endotest analiza una muestra de saliva en busca de marcadores llamados microARN.
Endosure es una prueba de 45 minutos en la que se miden señales eléctricas en el intestino mediante parches colocados en el abdomen tras un periodo de ayuno.
Poco a poco la ciencia avanza y en un futuro, esperemos no muy lejano, las pacientes puedan ser diagnosticadas con rapidez y tratadas para aliviar y controlar sus síntomas sin tener que pasar por pruebas más dañinas.
