
Si, se puede, a un hombre de 27 años le han hecho un trasplante del tejido testicular que guardó cuando tan sólo tenía 10 años para poder someterse a un tratamiento oncológico.
Lo importante de este avance es que muchas parejas podrán optar a tener sus hijos biológicos sin tener que recurrir a donantes de semen, eso si, tienen que tener muestras almacenadas previamente.
La clínica le extirpó quirúrgicamente un testículo, lo dividió en pequeños fragmentos y congeló el tejido, El año pasado, se injertaron cuatro fragmentos de este tejido en el testículo restante y cuatro bajo la piel del escroto. Tras un año dentro del cuerpo, los injertos se extrajeron y analizaron en el laboratorio. Dos de los injertos produjeron espermatozoides maduros pero hay que ver si estos son capaces de fertilizar un óvulo, no se descarta que tengan que pasar por técnicas de reproducción pero ya es un avance saber que pueden producirse otra vez.
El mundo de la medicina reproductiva está de enhorabuena, cada avance es un paso enorme para múltiples familias. Ya hay muchas personas que han preservado su semen para poder usarlo en un futuro y todo apunta a que podrán hacerlo.
